Descubre la trufa

Trufa negra

También llamada “trufa negra de invierno”. Sólo adquiere todo su valor cuando está madura. Crece de forma silvestre en Francia, España e Italia. Su aroma es intenso, persistente y picante, y su sabor ligeramente amargo pero agradable e irresistible.
Admite la cocción y se puede utilizar para casi todo. Es muy apreciada en la alta cocina.

“No hay ninguna que tenga el mismo sabor de otra”

Trufa blanca

También llamada “trufa blanca de Alba”. Sus condiciones de aparición son todavía misteriosas y sólo crece de forma silvestre en la región de Alba, al norte de Italia. No se puede cultivar; eso hace que sea la trufa más cara del mundo.
Se caracteriza porque su máximo valor organoléptico se saca en crudo, sin cocinar, no admite la cocción porque perdería todo su aroma

“El hábitat y el clima influyen en su sabor”

Trufa borde

Parecida a la trufa negra, ocupa el mismo hábitat y madura en la misma época pero se asocia más con avellanos y tilos que con robles y encinas. Su interior es más grisáceo que el de la trufa negra y tiene las venas blancas más gruesas. Su aroma es menos persistente y de inferior calidad, pero intenso y muy variable.

” Los antiguos griegos la consideraban un regalo de los dioses”

Trufa de verano

Como su nombre indica se puede encontrar en los meses de verano aunque se consume todo el año. Se produce en varios países.
Su olor es intenso y aromático, pero menos penetrante que el de la trufa negra y su sabor peculiar, que recuerda a las nueces.